Levitation 2018

Crónica de viaje

Fotos y texto por: Carlos Candia

Acostumbrado a festivales con hambre de un capital, a las eternas filas, al encontrarse dentro un falso símil hecho masa, una patética figura que pretende influenciar desde su celular, una metralla comercial con la que uno ha de soñar, donde los músicos sólo se han de oír de lejos y acaso ver sus caras desde una pantalla; uno se ha encontrado con un caso totalmente alejado a esta realidad, un festival de 4 días llamado Levitation, repartido en 8 venues, donde aproximadamente se ofertan 100 bandas para oír; y que lo único que busca, es que uno logre levitar entre ellas.

Día 1: “Don´t Hesitate, Just Levitate.”

Todo comienza con un amanecer a 35,000 pies sobre la tierra.
Vamos a un festival que no conocemos, pero que desde hace dos años esperamos.
Las primeras horas fueron destinadas a los vicios de un turista, se desayunó, se hizo de vinilos y ropa usada, se visitaron instalaciones de viejos amigos y se perdió entre sus soleadas calles llenas de estudiantes que brotaban de entre sus edificios universitarios.

Para las 5pm, todo dejó de ser un sueño.

Ron Gallo

Ty Segall

Día 2: “Heaven is a State of Mind.”

Bajo los efectos de un shot de Lemon Ginger con una gota estelar estacionamos el coche bajo un puente a menos de 20 pasos de los venues por visitar, este día nuestro itinerario era bastante sencillo, oiríamos en Barracuda a Ron Gallo, Ty Segall, The Nude Party, Vuelveteloca, Follakzoid; y en el Empire, que se encuentra justo en la acera de enfrente, a Dallas Acid, LA WITCH, Ariel Pink y Suuns; sin embargo algo sucedió al entrar a Barracuda, se desconoce si fue la propia naturalidad y encanto de este bar texano, o si el cansancio se hubiera rendido ante la sidra local mientras la letra de esa canción para todos desconocida de Ron Gallo estuviera burbujeando por dentro, pero para cuando The Nude Party comenzó a tocar, se hizo una sola foto de su vocalista y se dejó todo contacto con las cámaras por ese día, entendimos lo que era el levitar, y no era otra cosa más que dejarnos llevar por el momento, fuimos a un festival de música y hubiera sido una pena haber estado ahí, pensando que se tenía un trabajo por hacer.

Inmerso en el frenesí sonoro, volando entre distorsiones del sonido, se hizo presente una banda chilena digna de cualquier alabanza, Vuelveteloca, una banda que dio entrada a la locura, que no solo cautivó sino hechizó a quienes estábamos frente a ellos y que dejó una satisfacción pura, un total descontrol, una necesidad por seguir adelante, por nunca parar nuestras mentes.

Entre las muchas virtudes de un festival, una a resaltar es que lleva a uno a tomar difíciles decisiones, específicamente, para el final de la noche, se tuvo que optar entre dos bandas únicas, se tenía la opción de sufrir de una hipnosis temporal bajo la oscura energía de Follakzoid en Barracuda, o recibir una descarga exponencial de poder a manos de Suuns en el Empire, se optó por la segunda, se optó por el total descontrol. Si el ir como prensa a un festival le da a uno la ligera ventaja de tener la oportunidad de estar durante las primeras 3 canciones lo más cercano posible a los músicos, el Levitation lo supera todo, pues aquí, en estos venues tan pequeños, uno tiene la oportunidad de disfrutar plenamente los shows a menos de un metro de distancia de ellos, por ende no solo recibes sus ráfagas y destellos gracias a sus potentes equipos de sonido, sino puedes leerlos, puedes entenderlos por sus gestos, sus movimientos, todos y cada uno de los orígenes que hacen tan característico y único su sonido son visibles, tangentes y por qué no decirlo, palpables.

The Nude Party

Día 3: “Call the Dogs Out.”

“Me haría su roadie sólo para acomodarle el micrófono.”

The Garden

La Luz

Día 4: Black Angel´s Death Song.

El pretender que nunca acabará,
el tomar para olvidar,
el ver para creer.

Wooden Shijps

The Brian Jonestown Massacre

The Black Angels

Y así te despido,
en la melancolía de este último día,
en la necesidad de extender más la agonía.

“I appreciate…”