Cntrl Fest: Una noche de recuerdos sintetizados

Así fue su primera edición

Fotos por César Oria | Texto por: Steff Torres

Casi cada fin de semana hay un festival dedicado a la música en la CDMX, pero a diferencia de la mayoría que se realizan en locaciones al aire libre y con diferentes espacios para la música y relajación, Cntrl Fest nació como una nueva iniciativa que tendría vida dentro de las cuatro paredes del Pepsi Center WTC

Nueve proyectos fueron los seleccionados para proyectar su sonido durante las nueve horas de duración de este festival, una misión que de un inicio – y con ayuda del clima que nos tomó por sorpresa, a la mayoría con fuertes vientos y caída de granizo – se sentía difícil. Los primeros en subir al escenario fueron Noemi Schipfer y Takami Nakamoto de Nonotak Studio, seguidos de Tom Furse, quien con un set que se mantuvo dentro de los beats techno sólo logró un delicado movimiento entre los pocos asistentes que ya se encontraban en la pista y habían logrado escapar de la fuerte lluvia.

Nonotak Studio

Tom Furse

Richard Devine se caracteriza por un sonido que tiende a la experimentación y el glitch, y el escenario de Cntrl Fest fue testigo de esto, comenzando con sonidos mecanizados que se mostraban agresivos, de a poco las melodías comenzaron a salir, volviendo el espacio agradable para el movimiento de caderas. Haciendo un cambio radical a los sonidos que habíamos escuchado durante la noche.

The Horrors tomaron el escenario, con guitarras estridentes y un sonido bastante alto que molestó al oìdo, por fortuna, después de la primera canción y haciendo los ajustes necesarios el volumen se normalizó.

The Horrors

La noche caía y la entrada de PCWTC se veían cada vez más solicitada, al igual que las filas de la fuente de sodas para consumir: nachos, papas o palomitas, las mejores opciones que se podía encontrar si se buscaba calmar el hambre. Siguiendo los horarios de la mejor manera, Mateo Lafontaine subió al escenario, sin su compañero de grupo Carlos García para presentar a Década 2 con un nuevo sonido, no sin complacer a sus primeros seguidores con “Música Electrónica” tema lleno de recuerdos e historias.

Década 2

Douglas J. McCarthy es un personaje con una gran trayectoria detrás, por la potencia de su voz y la energía contagiosa que repartía con Nitzer Ebb, su actual proyecto Black Line se mostró enérgico sí, Douglas se movía sin parar de un lado al otro del escenario, pero con un sonido que se separó de la agresión.

Black Line

Los ánimos se encontraban altos, podía sentirse emoción y las sonrisas no ponían en duda que la mayoría de los asistentes que ya llenaban por completo la pista de baile esperaban por Gary Numan.

Con deslumbrantes visuales que produjeron un contraluz en el escenario Gary Numan hizo su aparición, dejando en claro, desde el primer momento el dominio que tiene de este. Los delirantes riffs de guitarra de “Ghost Nation” potenciaron los gritos y el movimiento de cabellos, dejando en claro el nuevo sonido del británico que no rechaza a las cuerdas, y las utiliza para dar un nuevo matiz a sus creaciones. “Cars” el clásico que lo convirtió en todo un representante del synth pop, resonó a lo alto de la mitad de su set sin visuales ni grandes movimientos, sabiendo que es un tema que por si solo mueve hasta al más escéptico. Con un set de más de una hora de duración Gary mantuvo su energía siempre a lo alto, despidiéndose entre una ola de aplausos y rechiflas con “The End of Things”.

Gary Numan

El cansancio comenzaba a sentirse, tomando un pequeño respiro en el área de fumar y un descanso en el suelo del recinto, las piernas se sentían listas para recibir a los belgas de Front 242. Aunque se visualizó la salida de asistentes, los que permanecieron fueron los indicados. Los tonos rojos de la pantalla y los acordes de “Happiness” provocaron gritos, pero fue la salida de Jean-Luc De Meyer lo que dinamitó las emociones provocando saltos y puños al aire.


Enfundados en sus clásicos chalecos y trajes negros de cuero todos los integrantes de Front 242 mostraban emoción y potencia, aunque al ser un festival su set se sintió un poco corto, acompañados de atractivos visuales los temas: “Body to Body”, “Head Hunter”, “Welcome to Paradise” y “Rythmus” se cantaron y bailaron con el corazón. Después de un pequeño encore, los belgas volvieron para cerrar su presentación con el clásico “Operating Tracks”, donde todos los cuerpos se entregaron a la dureza de su sonido EBM y terminaron con una sonrisa.

Front 242

Las luces cayeron y aunque el cambio de set, para presentar a Luke Vibert fue bastante rápido, la pista se vació casi por completo, dejando sólo a unos pocos al cierre de este festival. Cntrl Fest apostó por reunir diferentes sonidos y generaciones y aunque el festival fluyó de buena manera por la puntualidad con la que cada acto se presentó, hicieron falta lugares de descanso y opciones de comida para sobrellevar de mejor manera las nueve horas de baile dentro del Pepsi Center WTC.