Suda CDMX / Bad Gyal, Rosa Pistola, Coral Casino y más

¡SUDA, SUDA, SUDA!

Todas las fotografías por: Mauricio Lobato

La creciente y no perecedera ola de fiestas de géneros urbanos como el reggaetón, R&B, dancehall, y trap, trajo consigo la primera edición del festival SUDA, iniciativa creada por Marginal, Cyberwitches, Derrê-tidâ, Festival Waco y Perreo Millennial.

Para amenizar una de las tantas noches de sábado que ofertaba conciertos varios y claro, los mismos antros de siempre, SUDA puso una apuesta en la mesa: traer a la joven catalana Bad Gyal a tierra mexicana.

Esta intrépida admiradora del dancehall ha ganado popularidad en los últimos meses gracias a la explosión de sexualidad que derrocha en sus versos cantados en catalán, castellano e inglés. La presentación que ofreció esa noche fue la protagonista del evento que a su vez combinó interesantes propuestas de otros exponentes latinoamericanos.

Los que acudieron temprano a la cita en el Salón Paraíso, ubicado en el Centro Histórico de la CDMX, lograron disfrutar de la barra libre de dos horas patrocinada por Kraken. Gran incentivo para preparar los cuerpos y gargantas rumbo al aquelarre que estaba por desatarse.

La gente iba presentándose, al principio de poco en poco, mientras Kryone hacía lo suyo en la tornamesa. Claro que el perreo no podía desatarse de inmediato pues la noche era joven, por lo que el set del DJ y productor mexicano funcionó perfecto como ese aperitivo que te deja con ávidas ganas de que pronto arribe el plato fuerte.

Para la hora en que Coral Casino se montó al escenario para interpretar temas de su $lytherin’, el público que vestía desde tacones, pieles falsas, mini faldas, escotes, playeras hawaianas, lentes oscuros y peinados extravagantes, ya se encontraba al frente para disfrutar la finísima propuesta de los argentinos originarios de Buenos Aires. Los cuerpos se meneaban, las bocas se besaban y las primeras gotas de sudor corrían por las espaldas libres. Pura gozadera.

“Sé que no quieres verme, pero te acuestas conmigo” – Coral Casino

Y como generalmente lo hace en sus múltiples gigs en la CDMX, Rosa Pistola –también esperada por los asistentes de SUDA–, sacó los mejores pasos de los ávidos de bellaqueo. Con su increíble oído para seleccionar temas clásicos de reggaetón, Laura Puentes se encargó de que la gente se entregara al boom del perreo intenso. Estábamos juntos, sudando, bailando.

Divirtiéndonos sin juzgar. ¡Somos jóvenes! Vamo’ a culiar. Pasaba de la medianoche y la energía estaba al tope.

Había llegado el momento. Bad Gyal subió a la tarima. Sencilla con un crop top negro, pantalones acampanados, gafas oscuras y una cola de caballo, la joven de 20 años cuyo nombre real es Alba, comenzó con el relámpago de hits: “Jacaranda”, “Dinero”, “D Way You Do Me”, “Turn Me On”, “Fiebre” y más. Claro, los celulares estaban con todo, grabando desde cualquier ángulo les fuera posible.

Podría decir que no faltó mucho en su presentación. Ella bailaba, la pasaba bien, al igual que los presentes. Hacía tiempo en que quien escribe no se sentía tan libre. Sin temor al qué dirán. Solo disfrutando de ser joven. De beber como estúpido y sentir la música.

“Cuando yo te bailo, sé que tú te vuelves loco” – Bad Gyal De King Doudou –productor de “Fiebre” de Bad Gyal– puede decirse que llevó un gran peso, pues después de toda la fuerza con la que el set anterior arrasó, no tenía tarea fácil al seguir manteniendo bailando a los asistentes. Invitó a la reina Tomasa del Real al escenario y fue uno de los mejores momentos de la fiesta. Pura diversión.

Los valientes y fiesteros se quedaron hasta el final para DJ Bekman pero para los que ya habíamos dado todo en la pista de baile, era momento de retirarse a eso de las tres de la mañana.

Conclusión: Los organizadores fueron astutos en llamar SUDA al festival porque seamos coherentes, ¿qué otra cosa podría pasar en un evento de este tipo? Obvio hubo arrimones, obvio hubo sudor, obvio hubo besos y perreo. Y la verdad ¡FUNCIONÓ! También debe mencionarse que el lugar elegido para esta celebración, resultó ideal. Ambientado en una especie de set de cabaret, el Salón Paraíso le hizo honor a su nombre y por algunas horas nos sentimos en el cielo.

Se agradece que estas iniciativas se lleven de la manera correcta, respetando a los géneros y ofreciendo lo mejor al público. Felicitaciones a todos los involucrados.

Por: Cynthia Salazar (@Frezadeneza)